Baja el volumen para prevenir la sordera neurosensorial

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Un estudio del Royal National Institute for Deaf People (RNID) de Inglaterra, revelaba que los adolescentes y adultos jóvenes que utilizan reproductores musicales a mucha intensidad, corren el riesgo de padecer sordera neurosensorial 30 años antes que la generación de sus padres.

El estudio mostró que un 14% de las personas con edades entre los 16 y los 34 años usaban sus reproductores musicales durante 28 horas a la semana. Más de un tercio de las 1000 personas incluidas en dicho estudio presentaban un ruido (acúfeno) en el oído después de escuchar música a alta intensidad (un signo de daño auditivo). Casi el 40% de las personas informaron que no sabían que oír música en reproductores musicales podía dañar su audición.El RNID considera 80 decibelios (dB) como el nivel al que la audición está amenazada o en riesgo. Los reproductores MP3 pueden llegar a niveles de 105 dB. Niveles de ruido superiores a 105 dB durante más de 15 minutos pueden dañar la audición. Una conversación normal está alrededor de 60 decibelios, el ruido del tráfico denso está alrededor de 85 decibelios y algunos reproductores musicales incluso pueden alcanzar 112 decibelios. Aunque en la Unión Europea (UE), algunos iPods tienen un limitador de volumen para cumplir los niveles sonoros de seguridad, muchos usuarios lo sobrepasan.

Como ya advertimos a menudo a los pacientes que nos consultan e informamos de ello en nuestra página web hace varios años, entre el 5 y el 10% de los usuarios de reproductores musicales portátiles corren el riesgo de sufrir sordera  irreversible, pudiendo pasar varios años hasta que se percatan de ello.

Como medidas preventivas a tener en cuenta, si la música de los auriculares es tan intensa como para que las personas próximas la oigan, es que el volumen está demasiado alto y puede deteriorar la audición. Además, se recomienda que el MP3 no se escuche a más del 60% de su volumen máximo ni durante periodos de tiempo superiores a 60 minutos (norma 60 x 60 para prevenir la sordera neurosensorial).

Han sido muchos los estudios y publicaciones en diferentes medios, en Europa, Australia y USA en los últimos años, informando sobre el riesgo de deterioro irreversible de la audición en personas jóvenes que utilizan reproductores musicales y la necesidad de desarrollar normas para establecer su control y previsión. Afortunadamente la Comisión Europea (CE) va a fijar normas para establecer un nivel máximo de volumen e informar sobre los peligros de la escucha prolongada, según informó la agencia EFE en Septiembre de 2009. “Los jóvenes están especialmente en riesgo, porque son los que más emplean estos dispositivos. Muchos de ellos escuchan música varias horas al día a un volumen excesivo y no son conscientes de que están dañando su oído”, afirmó la comisaria europea de Consumo, Meglena Kuneva, en rueda de prensa. A petición de la CE, el Comité Europeo para la Normalización Electrotécnica (CENELEC) fijará normas técnicas y de seguridad para sustituir a las actuales, que no establecen un nivel máximo de volumen ni obligan a informar sobre los peligros de la escucha prolongada de estos dispositivos. A partir del mandato de la CE, el CENELEC elaborará durante los dos próximos años un conjunto de normas técnicas concretas en colaboración con la industria electrónica europea y expertos comunitarios. Los nuevos estándares entrarán en vigor desde su publicación en el Boletín Oficial de la UE, y solo afectarán a los productos que se fabriquen a partir de ese momento.