Sordera en niños: Recomendaciones de la Comisión para la Detección Precoz de la Hipoacusia

La CODEPEH ha realizado una actualización de las recomendaciones para la sordera en niños; para la detección precoz de la hipoacusia que consideran más importantes para el desarrollo de los sistemas de detección e intervención precoz en los siguientes puntos:

1º Protocolos de cribado, 2º Evaluación audio lógica, 3º Evaluación médica, 4º Intervención temprana y seguimiento y 5º Control de calidad.

En cuanto a los protocolos de cribado dos son las pruebas aceptadas internacionalmente para la realización del cribado auditivo: las otoemisiones evocadas transitorias (OEAT) y los potenciales evocados auditivos automáticos (PEATCa). Ambas han demostrado una alta sensibilidad en la detección precoz de la sordera en niños y en absoluto son excluyentes, sino complementarias. Teniendo en cuenta que el objetivo del cribado es descubrir cualquier tipo de hipoacusia, el uso de ambas pruebas evitará la aparición de falsos negativos. Aunque la aplicación secuencial de las 2 pruebas consume poco tiempo, su uso conjunto debe limitarse a aquellos casos concretos en los que se presenten factores de riesgo de hipoacusia retrococlear o en los que se sospeche la existencia de una neuropatía auditiva.  Los demás neonatos con riesgo de sordera pueden ser analizados con cualquiera de ambas técnicas. Por tanto, a los recién nacidos sin antecedentes de riesgo de hipoacusia retrococlear la fase de cribado auditivo puede serles realizada tanto por los PEATCa como por las OEAT.

sordera en niños
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La CODEPEH considera que en la actualidad el objetivo del cribado antes del mes, diagnóstico a los 3 meses y tratamiento a los 6 meses se está cumpliendo con mayor o menor fortuna dependiendo de las comunidades autónomas, pero en general con unas tasas más altas que las alcanzadas hace solo 2 o 3 años.

La experiencia de los programas consolidados demuestra que la detección precoz de la hipoacusia es posible y que una atención temprana, con intervención logopédica y audioprótesica, posibilita que los niños con problemas auditivos accedan al lenguaje oral en las primeras edades y, en consecuencia, al desarrollo de los aprendizajes posteriores que de él dependen (lectura, razonamiento y comprensión), permitiéndoles mayores posibilidades de integración familiar, educativa y laboral en una sociedad eminentemente oral. Gracias a su pronta identificación, la educación de niños y niñas les permite un nivel de integración impensable hace unos años. Los programas españoles con muestras superiores a 30.000 niños y con varios años de antigüedad están confirmando con sus datos las diferencias significativas existentes entre aquellos niños que reciben una atención temprana y aquellos casos en los que dicha atención se retrasa por culpa de una identificación tardía, en un contexto en el que no existe un cribado neonatal universal.

Acta Otorrinolaringol Esp. 2010;61(1):69?77