Sordera y vértigo
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Desequilibrio: tipos y causas

                          Desequilibrio con vértigo

 

                          Desequilibrio sin vértigo:

 

                                   Vestibular

                                   Somatosensorial

                                   Cerebelo

                                   Corteza cerebral y centros subcorticales

 

 

Desequilibrio y caídas en personas mayores

 

 

El desequilibrio puede presentarse:

 

            a) Acompañando a un episodio agudo de vértigo. Sus características y causas desencadenantes han sido comentadas en los

             capítulos anteriores.

 

b) Sin vértigo asociado.  El desequilibrio sin vértigo lo producen sobre todo lesiones vestibulares bilaterales laberínticas o del nervio vestibular (periféricas)  y, además, lesiones  cerebrales (p.e. del cerebelo, del lóbulo frontal, de los ganglios basales), lesiones de la médula espinal y de los nervios periféricos.

 

c) En personas mayores. El desequilibrio, las alteraciones de la marcha (ataxia)  y las caídas en estas personas suelen producirlas infartos subcorticales múltiples, la enfermedad de Parkinson, etc., aunque con relativa frecuencia los estudios diagnósticos no muestran alteraciones.   

 

 

Desequilibrio sin vértigo

Suele ser de larga duración y lo producen sobre todo lesiones  vestibulares  bilaterales, lesiones somatosensoriales, cerebelosas, de los centros motores de la corteza cerebral  y subcorticales.  El desequilibrio sin vértigo de origen vestibular es compensado por la visión, por lo que se desencadena o empeora en la oscuridad o con ojos cerrados. Lo producen sobre todo:  

 

 

-          Medicamentos ototóxicos: gentamicina, estreptomicina, etc.

-          Infecciones: meningitis, otitis bilateral, laberintitis bilateral,  

           neuritis vestibular bilateral.

-          Tumores bilaterales del nervio vestibular: neurofibromatosis 

-          Enfermedad de Menière bilateral

-          Enfermedad autoinmune del oído interno bilateral

-          Traumatismos craneoencefálicos

 

 

 

 

El desequilibrio de origen somatosensorial es también compensado por la visión, por lo que también se desencadena o empeora en la oscuridad o con ojos cerrados, pero acompañándose de trastornos del sentido del tacto, lo que lo diferencia del desequilibrio vestibular.

 

Lo producen lesiones que alteran los nervios periféricos y las raíces o cordones posteriores de la médula espinal que proporcionan la información de los sentidos del tacto y de la posición y movimientos de las diferentes partes del cuerpo. Las causas que más a menudo lo producen  son:

 

 -         Diabetes

-          Alcoholismo

-          Uremia crónica (en pacientes dializados)

-          Mielopatía por deficiencia de vitamina B12

-          Tabes dorsal

-          Esclerosis múltiple

-          Tumores

 

 

El desequilibrio de origen cerebeloso no es compensado por la visión por lo que no se modifica con ojos cerrados ni en la oscuridad, acompañándose de síntomas neurológicos (p.e., temblor, movimientos imprecisos, alteraciones del habla, etc.). Las alteraciones cerebelosas que a menudo producen desequilibrio son: 

 

-          Enfermedades degenerativas

-          Infartos cerebelosos

-          Esclerosis múltiple

-          Tumores

-          Tóxicos: mercurio

 

 

El desequilibrio producido por lesiones de los centros motores de la corteza cerebral (lóbulos frontales) y subcorticales (ganglios basales) se manifiesta en trastornos de la postura y de la marcha relacionados con:

 

  • Alteraciones bilaterales del lóbulo frontal, producidas por hidrocefalia normotensiva, infartos subcorticales múltiples y tumores infiltrantes, que dan lugar a una marcha en  ligera flexión, con los pies algo separados y arrastrándolos, de progresión lenta, deteniéndose a menudo.

 

  • Alteraciones de los ganglios basales secundarias a la enfermedad de Parkinson  y a infartos, que dan lugar a desequilibrio constante con tendencia a caerse y  a una marcha rígida, acelerada, con el tronco hacia adelante, de paso corto y arrastrando los pies.

 

 

 

 

Desequilibrio, alteraciones de la marcha y caídas en personas mayores

Las alteraciones del equilibrio y de la marcha son frecuentes en personas de edad avanzada, a veces asociadas  con algunas de las patologías descritas. No obstante, con frecuencia es difícil relacionar el desequilibrio, las alteraciones de la marcha e incluso caídas recurrentes con una causa concreta en estas personas, incluso después de estudios exhaustivos.

 

 

El estudio neurológico es a menudo poco demostrativo exceptuando una disminución de las sensaciones táctiles y de algunos reflejos, hallazgos considerados “normales” en personas mayores, calificándose estos casos como desequilibrio y marcha “senil” (marcha a pequeños pasos, lenta e insegura, con el cuerpo algo flexionado y con tendencia a arrastrar los pies progresivamente, moviéndose en bloque con dificultad para iniciar el primer paso).

 

Dichas manifestaciones se acompañan de otros cambios que generalmente tienen lugar con el proceso normal del envejecimiento, asociándose también ligeros cambios en la memoria y en otras funciones cognitivas, sin evidencia de manifestaciones características de otras lesiones.

 

Estudios recientes corroboran que la pérdida de función vestibular contribuye también a producir desequilibrio en muchas personas mayores, junto con las deficiencias somatosensoriales y visuales que de forma progresiva tienen lugar con la edad.

 

La disminución o pérdida combinada de señales sensoriales de varios sistemas y la alteración del procesamiento de la información sensorial por el sistema nervioso central y/o una reducción de la capacidad de respuestas motoras, son algunos de los mecanismos de desequilibrio a que pueden dar lugar los cambios asociados al envejecimiento; ello está relacionado con el riesgo de caídas que de forma progresiva puede tener lugar con la edad.